Sunday, July 24, 2016

Redes sociales en los procesos de interacción social dentro de las actuales sociedades de consumo

Las redes sociales se han conformado como una nueva institución de interacción social donde los actores sociales son simultáneamente productores del producto y el producto que promueven. Hablamos de una comercialización masiva de la vida privada de las personas con el fin existencial de ser aceptado, famoso, respetado y disminuyendo el temor de ser descartados de este mundo.
Las redes sociales imponen nuevos mecanismos de acción para formar parte de una estructura capitalista y consumista, altamente atractiva que crea necesidades y que permite satisfacerlas. Observamos una restructuración de valores donde lo local y tradicional es desplazado por una lógica capitalista, pública y de libre mercado.
Dentro de la estructura del mercado,  el consumo es un mecanismo para una reestructuración de valores y una socialización secundaria de los actores sociales en donde nadie puede convertirse en sujeto sin antes convertirse en producto y nadie puede preservar su carácter de sujeto sino se ocupa de resucitar, revivir y realimentar, la perpetuidad en sí mismo, las habilidades y cualidades que se exigen en todo producto de consumo.
Los encuentros de consumidores y productos construyen relaciones humanas de la sociedad de consumidores. La característica de esta sociedad es la capacidad de transformar a los consumidores en productos consumibles dispuestos a la venta.
En las sociedades no globalizadas existían límites bien definidos de lo público y lo privado pero en las sociedades actuales estas fronteras no son claras y se desvanecen. Lo privado se vuelve público con gran facilidad. Los actores sociales lo hacen con la seguridad ilusa de estar protegido de situaciones descontroladas mientras satisfacen la necesidad de expresar su ser y transformarse en figura pública, de mostrar su individualidad en busca de un producto como el de una pareja. Lo privado se vuelve un producto que debe ser lanzado al mercado.

Friday, September 12, 2014

TEORÍA CONDUCTISTA

Xalapa, Ver., a 07 de septiembre de 2014

TEORÍA CONDUCTISTA

Transcrito.
                 Jiménez Murillo y Hernández Yáñez (s.a) expresan que el aprendizaje dentro de esta teoría constituye un cambio permanente de la conducta a través de la práctica y de una interacción entre los individuos y su ambiente. Desde el punto de vista de George Posner (1998), para esta perspectiva el aprendizaje constituye un cambio en el comportamiento, forma parte de un proceso similar al de las especies animales, donde el aprendizaje es visto como un “entrenamiento” dentro del contexto educacional adquiriendo entonces, un carácter arbitrario y disfuncional.

                Jiménez Murillo J. y Hernández Yañez (s.a), señalan que dentro de esta corriente se siguen principios básicos como los siguientes: el método de aprendizaje utilizado por el maestro debe ser coherente, entendible para el alumno y sobre todo ser autentico, la relación entre el maestro y el alumno ocupa una posición central. 

                Ambos autores mencionan que es importante que el maestro ayude al alumno a encargarse de si mismo esto con el fin de alcanzar el crecimiento, la maduración y la socialización en el educando.

                Al respecto, Belloch Ortí (2000) menciona que en esta teoría, el profesor tiene una función primordial como transmisor de contenidos y el alumno es un sujeto pasivo que recibe los conocimientos ya que responde a los estímulos del medio que deben ser controlados mediante los refuerzos para conseguir que el estudiante adquiera los conocimientos previstos por el profesor.

                George Posner (1998),  explica que en esta perspectiva, el nivel de actividad del sujeto se ve influida por las contingencias del profesor establecidas antes de presentar las instrucciones. La participación está condicionada por las características planeadas del programa que el alumno tiene que aprender, el desempeño y aprendizaje escolar son arreglados desde el exterior. De manera que basta con programar los fines educativos para que el aprendizaje de conductas académicas se logre, donde el alumno es “algo” que debe y puede moldearse.  Se considera al alumno como un ente pasivo, como un libro en blanco donde se imprimen nuevas nociones de objeto, el origen del conocimiento está en las  sensaciones e impresiones las cuales son copias de la realidad.

                Hablando ahora de la función del docente, el conductismo supone, según George Posner (1998)  que son los profesores quienes tienen la responsabilidad de la educación, ya que son quienes controlan el ambiente de enseñanza, quienes influyen en el comportamiento y proporcionan oportunidades para que los estudiantes respondan de manera deseada, quienes influyen sobre el aprendizaje manejando las consecuencias de los comportamientos.

                De hecho, Nidelcoff (1974) coincide con lo expresado por el autor anteriormente citado, ya que nos menciona que el maestro se relaciona con el conocimiento sintiéndose el proveedor del mismo, creyendo que socialmente él es el indicado para enseñarlo.

                Sánchez Palomino (1997)  refiere al docente como un técnico donde algunos profesores se constituyen como simples transmisores de los contenidos que le vienen descritos en el currículum básico, al no importarles la calidad de la enseñanza.

                Con respecto a la enseñanza impartida por el docente, Castorina (1994), hace referencia a una educación formal, la cual se caracteriza por seguir una misma línea y una cierta rigidez.



Extraido de:

Ana M. Sarabia Higuera, Paola Ruvalcaba Aguilera y Mirna Santín Astorga (Abril de 2003) EL PAPEL DEL DOCENTE EN EL APRENDIZAJE. Estudiantes del 11° trimestre de la licenciatura en Psicología Educativa. Mazatlán, Sin. Consultado el 07 de septiembre de 2014 en  http://www.geocities.ws/roxloubet/papel_docente.html