Monday, April 1, 2013

Célestin Freinet


Célestin Freinet:
Impulsor de técnicas y tecnología para la escuela activa


Célestin Freinet nace en los Alpes Marítimos, Francia, en 1896. Estudia en la Escuela Normal y al terminar, se enrola en el ejército para participar en la Primera Guerra Mundial. Herido en un pulmón, queda inválido pero no acepta la pensión. En 1926, contrae matrimonio con Elise quien le acompañará y apoyará en sus tareas y penalidades. En ese año también, publica su primer libro: La imprenta en la escuela.

    Freinet considera a lo biológico como identidad funcional y a la Psicología como una ciencia que puede resolver problemas más trascendentales que los del contexto inmediato de la época.

    Para este educador, la educación debería estar basada en los intereses de los niños, en su libertad de acción y vinculada con el medio ambiente que le rodea.

   En 1930, escribe frecuentemente acerca de la importancia que tiene para el desarrollo de la personalidad del niño, el que se le permita expresarse libremente. Su libro Técnicas Freinet de la escuela moderna, se publica en francés en 1964.

    Está en contra del escolasticismo. Propone las relaciones entre adultos y niños sobre la base del trabajo, que es el que "puede dar las condiciones óptimas para el equilibrio individual y social".

    En realidad, las ideas de Freinet surgen del trabajo cotidiano y no son producto de una teoría formalizada al margen de la realidad. Mas no por ello dejan de estar estructuradas en una concepción teórica sólida. Reconoce que la escuela no ha evolucionado al ritmo de la ciencia, la tecnología y sociedad en general; recalcando, además, la necesidad de derribar los muros entre la escuela y la vida.

    En su propuesta didáctica, los instrumentos y los medios son importantes para propiciar participación o interés. Son, además, mediadores profilácticos para que no se rechace el trabajo, para que liberen e inciten al trabajo. La experiencia es la posibilidad para que el niño llegue al conocimiento. De ahí que deba ser lo más exitosa posible, aunque el tanteo experimental no debe excluirse. Así, creación, trabajo y experiencia, por su acción conjunta, dan como resultado el aprendizaje.

    En un orden más general, Freinet entiende a la educación como un proceso dinámico que cambia con el tiempo y está determinado por las condiciones sociales. Es pues, necesario, transformar la escuela para adaptarla a la vida, para readaptarla al medio. Corresponde esta tarea al maestro, quien la logra cuando toma conciencia de que la educación es una necesidad, una realidad. Concuerda así con las ideas de Ricardo Nassif, quien señala que "la educación no puede definirse en abstracto, sino en referencia a lo que constituye la realidad del hombre".

    En resumen, Freinet está consciente del poder transformador de la educación. Por ello aboga por una pedagogía de búsqueda y experiencias que eduque profundamente. Le da al niño un papel activo de acuerdo con sus intereses. El trabajo es algo que debe valorarse y practicarse cotidianamente. La educación es una preparación para la vida social, de ahí su afán en el trabajo cooperativo como vía para transformar la sociedad. La naturaleza y la sociedad son los objetivos y, a la vez, los contenidos de estudio.

   Algunos de sus aportes prácticos a la escuela son: la imprenta escolar, el uso del texto libre, la correspondencia escolar, el fichero auto correctivo, la incorporación del cinematógrafo, y como base de las actividades generales, la gestión cooperativa.

   Freinet muere en Vence, en 1966.


Luciano González Velasco*
* Coordinador académico de la Maestría en Educación con Intervención de la Práctica Educativa (MEIPE); labora también en la Coordinación de Educación Continua, Abierta y a Distancia (CECAD), de la Universidad de Guadalajara (UDG).